

Toda tu operación en una sola vista
Argos arma un cerebro de todo lo que ocurre en tu operación.
Conecta tus sistemas y fuentes en un solo modelo, con memoria: qué hay, qué debía pasar, qué pasó y cómo se relaciona cada cosa. Sobre ese cerebro trabaja en tres pasos.

Entiende lo esperado
Órdenes, permisos, contratos y plazos definen qué debía ocurrir.
Relaciona lo ocurrido
Cada registro conserva su fuente, su hora y su origen, y se vincula con los demás: el mismo equipo, el mismo servicio, el mismo momento, aunque vengan de sistemas distintos.
Señala lo que no calza
Contradicciones, faltantes y atrasos llegan como un caso con la evidencia a favor y en contra. Si la evidencia no alcanza, Argos lo dice.
- Observación
- Evidencia
- Hipótesis
- Caso
- Recomendación
- Decisión humana
- Resultado
Argos está diseñado para mantener ese cerebro al día y, con el tiempo, seguir la operación de forma continua y sugerir mejoras.
Una objeción de facturación, armada afirmación por afirmación.
De la observación a una decisión que se puede reconstruir. Ejemplos ilustrativos con datos sintéticos: ningún caso corresponde a un cliente real. Ninguna fuente lo resuelve sola; el caso aparece al cruzarlas.
La objeción
Un contratista factura 14 h de un camión pluma más 3 h de espera. El mandante sostiene que el equipo llegó a las 10:40 y que la espera no le es imputable.
Se reúnen las fuentes
Orden de trabajo, GPS, portería del mandante, fotos del operador, un correo y el parte diario. Cada registro conserva su fuente y su hora.
Se evalúa afirmación por afirmación
Llegada, permanencia y disponibilidad quedan respaldadas; la llegada y la permanencia, incluso por la portería del mandante. La ejecución del trabajo y la primera parte de la espera quedan sin respaldo documental: el GPS por sí solo no prueba que se trabajó.
Una persona decide
El administrador del contrato ve qué está respaldado y qué no, y elige reclamar parcialmente, cediendo lo que no tiene respaldo. Queda registrado quién decidió y qué vio.
Queda un expediente
Qué mostró cada fuente, qué faltó y qué se decidió, escrito para que la contraparte pueda revisarlo, incluidos los vacíos que no favorecen a quien lo presenta.

- Llegada del equipoRespaldado
- Permanencia en faenaRespaldado
- Disponibilidad del equipoRespaldado
- Causa de la espera, desde el correo del mandanteRespaldado
- Causa de la espera, primera partePendiente de evidencia
- Ejecución del trabajoPendiente de evidencia
Se conecta con lo que ya tienes.
Cada fuente se traduce a un modelo común. Sumar una fuente es sumar un adaptador, no rehacer el sistema.
Cada conexión se define y se valida por proyecto. Argos no reemplaza tus sistemas.

La IA recomienda. Una persona decide.
- Lo observado, lo interpretado y lo decidido se guardan por separado.
- Sin evidencia suficiente, Argos se abstiene: indeterminado, nunca una acusación. Una fuente caída es cobertura insuficiente, nunca “sin novedad”.
- Una persona identificada decide, y queda registrado qué vio al hacerlo.
- No determina quién tiene razón ni si una factura debe pagarse.
- No reemplaza tus sistemas.
- No da por ejecutado un trabajo solo por una ubicación de GPS.
Lo que suelen preguntar antes de una demo.
¿Reemplaza mis sistemas?
No. Argos se conecta sobre los sistemas que ya tienes. No los reemplaza ni los apaga.
¿Determina quién tiene razón?
No. Reúne y ordena la evidencia para que una persona decida. Esa decisión depende del contrato y de las personas responsables.
¿Qué pasa si falta una fuente?
Argos lo informa como cobertura insuficiente y no concluye que algo no ocurrió. La ausencia de un registro no es un registro de ausencia.
Sé de los primeros en usar Argos
Estamos abriendo el acceso por grupos. Déjanos tu correo y te avisamos apenas haya cupo para tu operación, antes de la apertura pública.
